Caída en el flujo turístico y estadías más cortas.
Desde el inicio de la temporada el 1° de diciembre, la provincia recibió 3,6 millones de turistas, lo que representa una baja del 2,4% respecto al ciclo anterior. Sin embargo, la tendencia se agravó en la primera quincena de enero, donde la retracción alcanzó un 6,2% interanual.
Además de la menor cantidad de visitantes, la modalidad de viaje se ha transformado:
- Estadía promedio: Se redujo a apenas 3,8 noches.
- Perfil del turista: El ministro de Producción, Augusto Costa, advirtió que el «turismo de clase media se desplomó» debido a la pérdida de capacidad de ahorro.
El consumo en rojo: Datos del Banco Provincia.
El dato más impactante del informe es el retroceso del consumo. De acuerdo con el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, el gasto general cayó un 21% en diciembre. La situación es aún más severa en el uso de herramientas de fomento local: las operaciones con la billetera virtual Cuenta DNI registraron una caída superior al 41%.
Kicillof atribuyó estos resultados a las políticas económicas del Gobierno nacional, criticando que se incentive el turismo en el exterior mientras se «destruye la industria y el consumo local».
Respuesta provincial: Infraestructura y resistencia.
A pesar del contexto recesivo, el Gobernador reafirmó el compromiso de la Provincia con el sector productivo y anunció una obra estratégica para la conectividad regional.
Se confirmó el inicio de los trabajos para convertir en autovía el tramo de la Ruta Provincial N° 11 que une Mar de Ajó con Pinamar. El proyecto demandará una inversión de 100 millones de dólares, con el objetivo de fomentar el desarrollo de la región y mejorar la seguridad vial de los veraneantes.
«Trabajamos para que esta temporada resista y soporte las consecuencias de las políticas nacionales», concluyó Kicillof, marcando un contraste directo entre la gestión provincial y la administración central.



