Las cámaras empresarias denuncian que el aumento del gasoil hace inviable la prestación y advierten por el riesgo del servicio. El Gobierno nacional calificó la medida como una «extorsión» y anticipó sanciones.
Desde este miércoles, las empresas de transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) redujeron la frecuencia de sus servicios debido al fuerte incremento en el precio del combustible. La medida afecta a líneas de jurisdicción nacional y provincial ante la falta de una actualización en los subsidios que compense el alza «intempestiva» del gasoil.
En las zonas del sur del Gran Buenos Aires, el impacto se sentirá con fuerza en las líneas provinciales y en la región del Gran La Plata. Las cámaras que impulsan el recorte incluyen a la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA) y la Cámara Empresarios Unidos del Transporte Urbano de la Provincia de Buenos Aires (CEUTUPBA), que operan en estas jurisdicciones. El inicio de esta restricción coincide con un aumento tarifario donde el boleto mínimo en el GBA y Gran La Plata se ubica en $871.30, pudiendo alcanzar los $1266.73, según el recorrido.
Los usuarios de estos municipios enfrentarán mayores tiempos de espera y menor disponibilidad de unidades en horas pico. Mientras el sector advierte que la normal prestación está en «serio riesgo», el Gobierno nacional tildó el reclamo de «jugada estratégica» y aseguró que aplicará multas a las líneas que no cumplan con los servicios habituales.


