Un informe del laboratorio Malbrán reveló presencia sostenida de Norovirus, Adenovirus, Sapovirus y Astrovirus en las plantas depuradoras del área metropolitana entre 2024 y 2025. El trabajo anticipó brotes de diarrea aguda antes que aparecieran los afectados.
Cuatro virus que provocan gastroenteritis circulan todo el año en el conurbano bonaerense sur: Norovirus, Adenovirus entérico, Sapovirus y Astrovirus. Su presencia en los efluentes cloacales es permanente y estable. Los dos últimos merecen atención particular porque atacan principalmente a niños y no integran los listados de notificación clínica obligatoria, lo que hace que su verdadera extensión quede sistemáticamente fuera de los registros sanitarios municipales.
Los datos surgen del primer informe de vigilancia de virus en aguas cloacales del Área Metropolitana de Buenos Aires, publicado por el Ministerio de Salud en el Boletín Epidemiológico Nacional. El estudio fue desarrollado por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas del laboratorio Malbrán junto a AySA, y analizó muestras de cinco plantas depuradoras entre febrero de 2024 y agosto de 2025. Entre ellas figuran la Planta Sudoeste, la de El Jagüel —que procesa los desechos de Ezeiza y Esteban Echeverría— y la de Berazategui, que cubre el corredor sudeste.
El hallazgo más útil del trabajo es que el aumento de Norovirus en el agua anticipó los picos de diarrea aguda en consultorios entre una y dos semanas antes de que llegaran los primeros pacientes. Esa ventana le dio tiempo a los sistemas de salud de Esteban Echeverría, Ezeiza, Lomas de Zamora, Almirante Brown y San Vicente para reforzar insumos y personal antes de que la demanda golpee las guardias. Los primeros dos distritos se surten de la planta Depuradora de El Jagüel, mientras que los últimos lo hacen de la que está ubicada en Berazategui, todas administradas por AySA.
Por otro lado, el Rotavirus, detectado en forma continua durante 2024, desapareció por completo de todas las muestras tomadas en 2025, lo que indica que dejó de circular activamente en la población general del área. Se trata de un virus muy contagioso que infecta el intestino delgado y es la causa más frecuente de diarrea grave en niños menores de cinco años en todo el mundo.
El rotavirus, que infecta el intestino delgado, es la causa más frecuente de diarrea grave en niños menores de cinco años en todo el mundo.
La vigilancia basada en aguas residuales representa una herramienta innovadora y complementaria a los sistemas tradicionales. A través del sistema de desagües cloacales, que transporta microorganismos y materia orgánica hacia las plantas depuradoras, es posible monitorear la circulación de virus en grandes poblaciones a partir de un único análisis. Al integrar información de personas sintomáticas y también de individuos asintomáticos o presintomáticos, ofrece una visión más completa de la situación sanitaria y permite generar evidencia para la toma de decisiones.
Antes de la pandemia, el análisis de aguas residuales se usaba principalmente para estimar el consumo de drogas ilegales en una comunidad. A partir de 2020, la metodología se implementó como herramienta epidemiológica complementaria en más de 70 países y 4.000 sitios de muestreo alrededor del mundo.



