El informe Kids Online Argentina 2025, elaborado por UNICEF y UNESCO, reveló que el 95% de los niños, niñas y adolescentes tiene un celular propio con acceso a Internet y que el 46% percibe algún tipo de uso problemático de Internet, celulares o videojuegos. Docentes de primaria dialogaron con Menú de Notas y contaron cómo esas situaciones comienzan a repercutir en el aprendizaje y en la vida cotidiana de los estudiantes.
En ese contexto, una docente de la EP N.º 21 Martín Miguel de Güemes, de Longchamps, contó a Menú de Notas que comenzó a trabajar la problemática a partir de situaciones que surgieron en conversaciones con sus alumnos.
«Estoy trabajando con los nenes de primaria y veo que desde que se les da un celular están expuestos. Estoy trabajando con un proyecto que se llama Redes sin Enredos y surgió como una necesidad porque notamos que los nenes estaban utilizando las redes y, a raíz de conversaciones con ellos, me contaban que sin querer veían contenidos que no eran aptos para ellos», explicó.
Según relató, también comenzaron a aparecer situaciones vinculadas con el uso de dispositivos durante la noche.
«El trastorno del sueño porque estaban hasta tarde usando la computadora, y muchas cosas como adicción a juegos. Esto les afecta muchísimo al aprendizaje en hora de clases: tienen sueño, se duermen», señaló.
El dato encuentra un correlato en el estudio de UNICEF y UNESCO: el 46% de los niños, niñas y adolescentes consultados percibe algún tipo de uso problemático relacionado con Internet, celulares y videojuegos. Entre los indicadores relevados aparece la disminución del rendimiento escolar por pasar demasiado tiempo en Internet, utilizando el celular o jugando online, además de los intentos fallidos por reducir el tiempo de conexión.
La docente remarcó, sin embargo, que el abordaje no pasa solamente por restringir o sancionar el uso de los dispositivos, sino también por generar espacios donde los chicos puedan contar lo que les sucede.
«Lejos de juzgarlos o retarlos, se les agradeció porque pudieron contar esto que les estaba pasando», sostuvo.
Uno de los principales desafíos aparece también fuera de la escuela. La docente señaló que muchas veces la primera reacción de las familias es negar que sus hijos puedan estar atravesando este tipo de situaciones.
«El primer gesto que hacen los padres es negarlo, es decir: ‘No, mi hijo no’. Y lo que yo les digo es tomar conciencia y hacernos cargo de que, si ellos están en peligro, es porque nosotros, al no enseñarles cómo usar las redes, pueden confiar en personas desconocidas», planteó.
El informe Kids Online muestra que el contacto con personas desconocidas constituye uno de los riesgos vinculados a la socialización digital. Uno de cada tres niños, niñas y adolescentes afirmó haberse encontrado cara a cara con alguien que conoció por Internet.
A esto se suma otra preocupación que aparece en las escuelas: los chicos pueden tener habilidades para utilizar las herramientas digitales, pero eso no necesariamente significa que conozcan todos los riesgos asociados a lo que publican, comparten o consumen.
Una docente de la EP N.º 33 explicó a Menú de Notas que los cambios hormonales propios de esta etapa también vuelven «importante el vínculo» entre adultos y chicos.
La docente aclaró que el problema no está necesariamente en el uso del teléfono dentro del aula, sino en lo que sucede fuera de la escuela y en la falta de conciencia sobre las consecuencias de determinadas acciones.
«Suben una foto o un video que pueden considerarse como una broma, que no pasa nada, y termina en grooming», relató.
Según contó, este tipo de situaciones ya requirió intervenciones dentro de la comunidad educativa.
«En otros años intervino el equipo de orientación escolar, la escuela con los padres, y es una charla que se abordó», recordó.
El informe también muestra que las familias tienen un rol importante en el uso que los chicos hacen de Internet. El 76% afirma que sus padres o adultos de referencia les aconsejan cómo usar Internet de forma segura. Además, el 56% cuenta que en su casa existen reglas sobre lo que pueden hacer cuando están conectados y el 40% señala que también hay límites sobre el tiempo que pasan frente a las pantallas.
El estudio también muestra que el acompañamiento de los adultos puede reducir la exposición a situaciones de riesgo en Internet. Entre los chicos que cuentan con una mayor mediación de sus padres o adultos de referencia, el 29% registra conductas de riesgo online, mientras que el porcentaje aumenta entre quienes tienen menor acompañamiento.
Para las docentes, por eso, el desafío no termina en sacar el celular del aula. La discusión también pasa por acompañar a los chicos en el uso cotidiano de las redes.
«Los chicos están muchas horas con los celulares y falta esa charla, ese vínculo, y tienen que estar informados de lo que están viendo y haciendo los chicos», concluyó una de las docentes.
El estudio Kids Online Argentina 2025, que relevó a 5.910 estudiantes de entre 9 y 17 años de 291 escuelas primarias y secundarias de todo el país, plantea que las habilidades para utilizar Internet de manera responsable y segura se enseñan y se aprenden, y que requieren el acompañamiento activo de los adultos, tanto en el hogar como en otros espacios de formación.


