En un megaoperativo coordinado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, se logró desmantelar una peligrosa red dedicada a estafas digitales de alta complejidad. La investigación, que incluyó 17 allanamientos en diversos puntos del país, tuvo un fuerte impacto en la zona sur del conurbano bonaerense, específicamente en la localidad de Alejandro Korn, donde se realizaron procedimientos clave para desarticular la logística de la banda.
La causa está bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°4, a cargo del Dr. Martín Yadarola. El expediente se inició tras la denuncia de una empresa de telecomunicaciones que detectó maniobras fraudulentas y el vaciamiento sistemático de cuentas bancarias de sus clientes.
El rastro que llevó a Alejandro Korn
Aunque la red criminal extendía sus operaciones a provincias como Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Entre Ríos y Chaco, los operativos en Alejandro Korn, junto a otros en Presidente Derqui y González Catán, fueron fundamentales.
En los domicilios allanados en esta zona, el personal de la División Conductas Tecnológicas Ilícitas incautó material probatorio de gran valor:
- Tecnología: 25 teléfonos celulares, computadoras y notebooks.
- Insumos: Una gran cantidad de tarjetas SIM y blísteres de chips nuevos.
- Documentación: Tarjetas bancarias y cuadernos con anotaciones detalladas sobre las víctimas y sus datos personales.
El Modus Operandi: El robo de la «vida digital»
La organización operaba mediante un sistema de engaño diseñado para tomar control total de los dispositivos de los damnificados:
- Captura de datos: Obtenían fotos de los DNI y «selfies» de las víctimas mediante diversos engaños.
- Falsificación: Con este material, confeccionaban formularios falsos para solicitar el «cambio de titularidad» de las líneas telefónicas.
- Suplantación física: Un integrante de la banda se presentaba en sucursales de telefonía para retirar un nuevo chip (SIM) a nombre de la víctima.
- Vaciado de cuentas: Al activar el chip en un nuevo teléfono, los delincuentes recibían los códigos de verificación por SMS, lo que les permitía vulnerar el acceso a aplicaciones bancarias y transferir el dinero a cuentas propias.
Resultados judiciales
El análisis de las conexiones IP y el seguimiento de las transferencias bancarias permitieron a la Justicia identificar a los cabecillas. Como resultado del operativo, siete personas fueron detenidas. Tras ser indagadas, el magistrado interviniente dictó el procesamiento con prisión preventiva, asegurando el desmantelamiento de esta célula delictiva que operaba de manera coordinada en todo el territorio nacional.


