El Salón Dorado de la Casa de Gobierno bonaerense fue el escenario de una demostración de unidad entre el sector público, el movimiento obrero y el empresariado PYME. Los ministros Walter Correa (Trabajo) y Carlos Bianco (Gobierno) encabezaron la presentación de un documento crítico titulado “Razones por las cuales la provincia de Buenos Aires rechaza este proyecto de Modernización Laboral”.
Un diagnóstico lapidario: «Ni un solo artículo a favor del trabajador»
El informe, elaborado por el Ministerio de Trabajo provincial, analiza el impacto de la reforma desde una perspectiva constitucional y productiva. Según los funcionarios, los 197 artículos del proyecto nacional coinciden en un punto: la regresión de derechos.
“De los 197 artículos, no hay uno solo que apoye o defienda a los trabajadores. La Provincia no fue convocada para aportar y está claro que, cuando la extrema derecha gobierna, viene por la precarización laboral”, sentenció Walter Correa. El ministro trazó además un paralelismo histórico, señalando que el proyecto actual profundiza un modelo de flexibilización que tiene sus raíces en la última dictadura cívico-militar.

Por su parte, Carlos Bianco desmitificó el argumento oficialista de que la flexibilización genera puestos de trabajo: “No se crea empleo flexibilizando condiciones, sino fortaleciendo la producción. Este proyecto apunta a desindustrializar el país y desfinanciar la seguridad social”.
Los ejes del rechazo bonaerense
El documento de 60 páginas detalla cinco consecuencias críticas que tendría la sanción de la ley:
- Precarización del empleo: Facilitación de despidos y pérdida de estabilidad.
- Debilitamiento sindical: Restricción de la capacidad de organización de los trabajadores.
- Desfinanciamiento: Golpe a las cajas de seguridad social y a los recursos provinciales.
- Retroceso Constitucional: Vulneración del artículo 14 bis y tratados internacionales.
- Rol del Estado: Reducción de la capacidad estatal para garantizar el cumplimiento de las leyes vigentes.
Respaldo Multisectorial
La jornada no solo fue técnica, sino que funcionó como una caja de resonancia para diversos sectores afectados. Entre los asistentes destacaron figuras como Hugo Yasky (CTA-T), Hugo «Cachorro» Godoy (CTA Autónoma), y el diputado Hugo A. Moyano.
Desde el sector productivo, representantes de ADIMRA y CGERA acompañaron el reclamo, coincidiendo en que la caída del consumo interno y la apertura económica plantean un escenario hostil para la industria nacional. También sumaron su voz exministros de Trabajo como Mara Ruiz Malec y Oscar Cuartango, otorgando un peso institucional adicional al reclamo.
Con esta presentación, Buenos Aires se consolida como el principal bastión de resistencia institucional frente a las reformas estructurales del Gobierno Nacional, apostando a un modelo que —en palabras de sus ministros— priorice «el trabajo, la producción y la dignidad del pueblo trabajador».


