En un operativo de rutina realizado el pasado sábado en la localidad de Canning, efectivos policiales lograron desarticular el transporte ilegal de productos cárnicos que representaban un grave riesgo para la salud pública. El procedimiento culminó con el secuestro de aproximadamente 150 kilos de carne vacuna que eran trasladados de forma precaria.
El procedimiento
El hecho se desencadenó cuando personal del Comando de Prevención Rural (CPR) San Vicente, en conjunto con el GTO de Coordinación Zonal Sur, divisó una camioneta Ford F-100 que circulaba con las luces apagadas. Ante la actitud sospechosa, los agentes procedieron a detener el vehículo para la identificación de sus ocupantes: dos hombres de 34 y 54 años.
Al inspeccionar la caja del rodado, los uniformados descubrieron diversos cortes de carne vacuna esparcidos sin ningún tipo de protección, careciendo totalmente de cadena de frío y de las normas higiénico-sanitarias básicas. Además, se hallaron cuchillas y herramientas vinculadas a la faena de animales.
Intervención judicial y sanitaria
Dada la irregularidad de la carga, tomó intervención la UFI descentralizada N° 1 de Esteban Echeverría, bajo la carátula de «Averiguación de ilícito». Los implicados fueron trasladados a la base del CPR San Vicente, donde fueron notificados de la causa antes de recuperar la libertad.
Ante la presunción de que se trataba de una faena clandestina, se dio aviso al SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria). Los inspectores del organismo labraron un acta contravencional y ordenaron el decomiso y la desnaturalización de la carne, asegurando que el producto no ingresara al circuito de consumo humano.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar la procedencia del animal y establecer si existe una red de comercialización ilegal de carne en la zona de Esteban Echeverría y distritos aledaños.


