Un suceso impactante rompió la calma de la tarde en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza. Cerca de las 15 horas del miércoles 10, en el sector de la plataforma donde acababa de aterrizar el vuelo AA18775 de Aerolíneas Argentinas, un Airbus 330 proveniente de Ushuaia, se produjo un grave accidente durante el desembarque.
Un elevador hidráulico, utilizado para asistir a personas con movilidad reducida, sufrió una falla catastrófica. Mientras seis personas descendían en la plataforma elevadora, un presunto «problema hidráulico» provocó que el dispositivo operado por una empresa tercerizada se desplomara abruptamente desde una altura aproximada de seis metros.
El impacto generó momentos de caos y preocupación. Afortunadamente, los tres pasajeros con movilidad reducida —un matrimonio de 70 años y otra mujer mayor— solo sufrieron contusiones y traumatismos leves. Sin embargo, cuatro trabajadores del sector aeronáutico que también se encontraban en el elevador resultaron con lesiones más graves; dos de ellos presentaron fracturas, una de tibia y peroné, y otra expuesta.
Inmediatamente se desplegó un vasto operativo de rescate y asistencia. Personal de la Policía Federal Argentina (PFA), bomberos del Cuartel Aeropuerto Internacional Ezeiza y equipos médicos trabajaron coordinadamente para atender a los heridos.
La División de Investigación de Siniestros ha tomado cartas en el asunto y continuará con la investigación para determinar las causas exactas del accidente.
A pesar del incidente, Aerolíneas Argentinas confirmó que el vuelo completó su operación y, por separado, anunció que iniciará reclamos formales contra la empresa responsable del mantenimiento del elevador.


