El apto médico regular y la preparación comunitaria en RCP disminuyen el impacto del paro cardíaco. Hoy cerró la semana de concientización de este síndrome con foco en la respuesta rápida ante emergencias.
Hoy, 27 de agosto, finalizó en la Argentina la Semana de la Concientización y Prevención de la Muerte Súbita. Los médicos buscaron visibilizar esta problemática que causó 40 mil decesos anuales en el país, lo que equivale a un caso cada 1000 habitantes. El síndrome consistió en una muerte inesperada ocurrida en la primera hora de síntomas.
Más del 70% de los episodios ocurrieron fuera de los hospitales, como en hogares o clubes. La comunidad no médica resultó la primera responsable de actuar. Cada minuto de demora en iniciar la reanimación cardiopulmonar redujo un 10% la sobrevida, mientras que el daño cerebral comenzó entre los 4 y 6 minutos tras el paro.
La cardióloga del Hospital Británico, María Alejandra Angrisani (M.N. 136.393), recomendó actuar con velocidad. «Frente a una situación de paro cardíaco, cada minuto cuenta. Llamar al 107, iniciar compresiones torácicas y, de ser posible, utilizar un DEA, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte», explicó la especialista.
En adultos, el 80% de los casos se vinculó a enfermedades coronarias. En jóvenes, la causa principal fueron malformaciones congénitas, con una incidencia de 2 decesos cada 100 mil deportistas.
La Ley 27159 estableció que los espacios con circulación mayor a 1000 personas deben poseer un desfibrilador. La norma abarca a clubes y gimnasios, donde la rápida acción salva vidas.


